Fuego de pálidas flores preside el ocaso
y alimenta los fríos del mundo.
La breve imagen que el viento dispersa
... cuelga de los alambres,
oscila en tanta metálica púa,
se retuerce como sierpe en el sol
y abre sus ojos,
esos que perdieron la memoria de la luz,
y los enfoca en mi garganta enmudecida.
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