ALICIA J. RAFFIN

ALICIA J. RAFFIN

viernes, 1 de febrero de 2013

MAÑANA DE SEPTIEMBRE

Abrí sus caminos. sus caderas
y rodando detrás de las piedras del río,
me precipité con borgoña vestido de invierno.

... No me recordaron ni las fragancias ni la noche.
Un rudo matorral pintado al fuego
aprisionó el círculo de lunas
y sostuvo la eternidad de los ramos de la lluvia.

Las aguas peinaron a las enredaderas
y el tejido subió una trama de honda ternura.
Mi hambre burbujeó en la sombra eterna
y una encrespada pradera me prestó su capa.

El arco iris se comió la nieve
y lanzó el aroma salvaje de la hierba.
Con los senos al aire y todo el desparpajo
de una desnudez de bien amada,
dejé que abrazaras mi cuerpo de gitana
y septiembre fue el rey de las mañanas.

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