Hojas de piedra en el mudo lapso del verano.
Nos queda nuestro propio pedernal
y sin embargo, las bocas del calor
exhiben sus dientes y bocado a bocado
comen las desnudas palabras.
... El cuerpo subió los peldaños verticales
de la no escalera de la viña
y sin uvas ni sarmientos,
patinando entre espejismos,
esos que crecen en la piel sin memoria,
volvimos a pasar por las minas de sal
y fuimos de sal espiando las estatuas.

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