ALICIA J. RAFFIN

ALICIA J. RAFFIN

martes, 4 de febrero de 2014

EL SOLDADO

La rutina habitó las piedras,
la erosión las convirtió en arena.
Desde lo profundo del túnel,
vio a la luna menguante.
Los ojos se adelgazaron
y una fracción de luz lo dejó ciego.
Extraviado en la guerra del alma,
su agonía fue la agonía de la sangre
y un morado turbulento
llevó el olor de muerte hasta la muerte.
El crepúsculo pinto el horizonte con la sangre,
la sangre del soldado ahora frío.
Colocaron su cuerpo en una manta,
y temblorosas manos lo elevaron.
Desnuda la luna ante la muerte,
tocó con un haz de luz el rojo lazo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario