Voces comunes, aquellas más sencillas,
las de todos los días...
De pronto, en el mágico instante, se iluminan.
El silencio deja su capa de grueso terciopelo
... y se viste de amarillo y borra-vino.
Descubierta, la palabra ya no puede esconderse,
se desdobla en luceros y alboradas,
se prende en abrojos y espinillos,
trepa al barrilete de la luna,
acuesta su canto en el camino
y se quiebra en matrices de azul bruma.
Levedad de pluma de jilguero,
hermana de semillas y armonía,
reflejo de sol en la corriente,
es lo que tú eres, preciosa poesía.

Hola hermosa!!! Bello trabajo el que tus pétalos ofrecen al mundo. Te acabo de incluir en mi barrio, los enlaces de mis vecinos más queridos, un besazo.
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