Furia ardiente, invasora como el hambre.
Una resina de intenso olor se inclinaba;
salía de una boca colmada de agujas, la negra canción.
La oscuridad no era una aliada confiable.
... Llegaron los relinchos a pesar de todas las distancias.
Gritos de rabia roja y muy salvaje
levantaron todos los estandartes.
Allí, se retorció en la soledad de su amplia cama.
una vez más, saltó desde las pesadillas
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